Crónica: La semana ha sido más que interesante para un Deportivo Aragón que parece haberse vuelto a situar otra vez con aspiraciones a repetir el título del pasado año. Comenzaba con el fichaje del centrocampista de Dios, primera elección del draft del pasado año, sorprendía a propios y extraños, tanto por lo inesperado como por lo inexplicable del bajo precio. Y la forma de terminar la semana no ha podido ser mejor, con una auténtica demostración de fuerza que devuelve al vigente campeón a la zona noble de la tabla, aunque todavía a cinco puntos de distancia del Noren.
No podía haber elegido un mejor oponente el Deportivo para el debut de su nueva estrella, ya que el MJK lleva cinco jornadas de colista, y pocas esperanzas en resolver la situación a corto plazo. La sensación de impotencia que dio a lo largo de todo el encuentro se transformó perfectamente en un marcador que bien pudo haber sido más amplio.
Los locales contrarrestaron el tempranero gol de Novcic en tan sólo dos minutos, volviendo a imponer su autoridad a la media hora de juego. Con el marcador más que resuelto, la segunda mitad fue una mera exhibición del Deportivo, un entrenamiento más para que de Dios se acople al sistema. Mientras lo hacía, Puig y Avellanal se hacían cargo de la situación, llevando en volandas a su equipo.
El MJK, que poco a poco se va haciendo un experto en recibir goleadas, supo perfectamente interpretar su papel, retirándose pronto a un lado para dejar hacer a los locales, que volvieron a ilusionar al sector de su público que empezaba a dudar del equipo tras el titubeante arranque liguero. Nada más lejos. El Deportivo está para quedarse.