Crónica: La prisa del River Maños era más que comprensible. La jornada anterior había decepcionado profundamente en su estreno en la temporada ante su afición cayendo derrotado ante el F.C. Zaragoza, un equipo que sólo había jugado un partido oficial con anterioridad. Pero ya se sabe que las prisas nunca fueron buenas consejeras, y el dicho se hizo hecho en este partido en el que el River terminó llevándose los tres puntos gracias a la poca fortuna del Vetusta.
El conjunto visitante comenzó pronto a dar trabajo a Izquierdo. En el tercer minuto Lejarreta probaba suerte con un duro disparo que Izquierdo no supo blocar. El rechace fue a parar a Ozen que, incomprensiblemente envió el balón a las nubes. Fue el comienzo de una larga serie de errores ante la portería rival de los jugadores del Vetusta, protagonizados la gran mayoría de ellos por su delantero Galdós.
Tampoco los delanteros del River se mostraron muy acertados. Mancuso volvió a dar su peor imagen, mientras que Platas, voluntarioso como siempre, no tuvo tanto acierto como en el primer partido de la temporada. Sin embargo, a raíz de una jugada de peligro que creó, se botó el córner que Ramos terminaría enviando al fondo de la red de un cabezazo y con la inestimable ayuda de Rubio, que tampoco dio su mejor imagen. De hecho, terminó expulsado.
Con la ventaja en el marcador, el River trató de hacerse con el control del partido, tratando de controlar en todo momento el balón y procurando aplacar los ataques del Vetusta. No lo consiguió, y el Vetusta continuó rondando los dominios de Izquierdo, pero con ninguna fortuna. Ya en los minutos finales, las ocasiones empezaron a sucederse para uno y otro equipo, con lo que los aficionados locales terminaron pidiendo la hora, y respirando tranquilos cuando el colegiado señaló el camino de los vestuarios. A la tercera va la vencida, y el River consigue de esta forma enderezar el rumbo antes de visitar al Athletic de Edoras.