Crónica: El enfrentamiento entre dos conjuntos que parecen haber comenzado el campeonato con el freno puesto no hizo sino evidenciar el momento de forma de cada uno de los equipos. Los rojiblancos han tenido además una semana complicada, en la que han tenido que volver a contratar a un viejo conocido de la afición, el portero Albitre. El que fuera elegido en segunda ronda del draft del 2001 por el Athletic ha vuelto para suplir las ausencias de Bracamonte y Antequera.
Se le notó sin duda el hecho de que sabía que todas las miradas estaban fijas en él, y le sobró nerviosismo en jugadas determinantes del partido. Un error de cálculo suyo terminó en el penalty transformado por Jensen para abrir el marcador, y tuvo la suerte de que el árbitro no lo expulsara. Esta jugada fue el detonante de tres minutos locos en el que se consiguieron tres goles. Empezó equilibrando el marcador un Comas muy motivado a lo largo de todo el encuentro contra el equipo que le eligió en el draft pero en el que nunca llegó a jugar ni un minuto, pero Mancuso volvió a adelantar a su equipo casi de la misma.
El Athletic tenía fe de sobra para cambiar el resultado, más aún viendo la indolencia mostrada durante los noventa minutos por los franquirrojos. No tardaron demasiado en devolver la igualdad al marcador con un tanto de Zabala que entró llorando a la portería del River. A partir de ese momento el dominio del Athletic se agudizó, y las ocasiones se sucedieron a cargo de Comas y de un Agirre que terminó contagiándose en los últimos minutos del entusiasmo de Comas para cercar la portería de Izquierdo. Pero a pesar de contar con dos buenas ocasiones ya en los minutos de descuento, el marcador no se alteró, por lo que ambos conjuntos permancerán una semana más en la zona baja de la tabla.