Crónica: No hay nada peor que ver como todo el esfuerzo que has realizado se viene abajo en un sólo momento. Es lo que le ocurrió al Perikos, que tras aguantar más de una hora con un jugador menos, vio como el Maccabi se llevaba los tres puntos en el ultimísimo minuto gracias a un gol de Rzeznik.
Fue sin duda un resultado injusto, no sólo por el esfuerzo realizado por el conjunto local, sino también por los escasos méritos de los visitantes, que estuvieron más cerca de obtener el gol en el primer tiempo.
En esos primeros 45 minutos, condicionados por la pronta expulsión de Areitio, ambos equipos dispusieron de ocasiones para abrir el marcador, correspondiendo las más claras a Gordeo y Kudo. También Vanderhegge y Lowery rondaron el gol, pero el resultado continuó sin verse alterado.
En la segunda parte el ritmo del encuentro descendió notablemente, y con ello también el nivel del espectáculo. El Perikos pasó a dominar el encuentro pero sin crear apenas peligro. Se contentaba con atar de pies y manos a la delantera del Maccabi, que prácticamente se vio anulada. Pero en una jugada de gran delantero, Rzeznik tuvo la fe suficiente para seguir un balón y hacerse con él cuando todos los demás pensaban que iría fuera. Eso no entraba en los planes del delantero visitante, que acabó viendo su fe recompensada al marcar el gol definitivo en la misma jugada.